martes, 8 de abril de 2008

El Poder de las palabras

Hola a todos.

Hoy os traigo una canción que, la verdad, a mi me gusta mucho. Suelo fijarme en las letras de las canciones, para sentir lo que realmente dicen. Cómo por ejemplo ésta:

A fuego Lento, Rosana

A fuego lento tu mirada
A fuego lento tú o nada
Vamos fraguando esta locura
Con la fuerza de los vientos y el sabor de la ternura
Sigue el camino del cortejo
A fuego lento a fuego viejo
Sigue avivando nuestra llama
Con todo lo que te quiero y lo mucho que me amas

A fuego lento me haces agua
Contigo tengo el alma enamorada
Me llenas, me vacías, me desarmas
Ay ay ay amor cuando me amas
A fuego lento revoltosas
Caricias que parecen mariposas
Se cuelan por debajo de la ropa
Y van dejando el sentimiento amor forjado a fuego lento

A fuego lento mi cintura
A fuego lento y con lisura
Vamos tramando este alboroto
Con la danza de los mares y el sabor del poco a poco
Siguo el camino del cortejo
A fuego lento a fuego añejo
Sigo avivando en nuestra llama
Tantos días como sueños, tantos sueños que no acaban

A fuego lento me haces agua...

Y claro, estas frases acompañadas con la voz de rosana, hacen que me encante la canción.

Y también me gusta algo la poesía. Me gusta la que me transmite, la que me hace sentir sensaciones.
Voy a poner esta, que no es demasiado complicada de Miguel de Cervantes.

¿Quién de amor venturas halla?
El que calla.
¿Quién triunfa de su aspereza?
La firmeza.
¿Quién da alcance a su alegría?
La porfía.
De ese modo, bien podría
esperar dichosa palma
si en esta empresa mi alma
calla, está firme y porfía.

¿Con quién se sustenta amor?
Con favor.
¿Y con qué mengua su furia?
Con la injuria.
¿Antes con desdenes crece?
Desfallece.
Claro en esto se parece
que mi amor será inmortal,
pues la causa de mi mal
ni injuria ni favorece.

Quien desespera, ¿qué espera?
Muerte entera.
Pues, ¿qué muerte el mal remedia?
La que es media.
Luego, ¿bien será morir?
Mejor sufrir.
Porque se suele decir,
y esta verdad se reciba,
que tras la tormenta esquiva
suele la calma venir.

¿Descubriré mi pasión?
En ocasión.
¿Y si jamás se me da?
Sí hará.
Llegará la muerte en tanto.
Llegue a tanto
tu limpia fe y esperanza,
que, en sabiéndolo Costanza,
convierta en risa tu llanto.

Es increíble como las palabras, la frases, una canción, un simple libro, pueden llegar a acerte sentir muchas cosas. Cómo el que lee y se siente metido en la historia. Se adentra a un mundo en el que por cierto tiempo se convierte en el espectador de algo sorprendente, se olvida de todo lo demás, y rie con el personaje, o llora con el.
O como el que tiene problemas y escucha una canción buena, y alegre. Por un momento se olvida de lo que le pasa y siente que esas frases le dan fuerza.
Las palabras, las frases, la escritura, tienen mucha fuerza en el mundo que conocemos. Pueden servir para destruir, para crear, para amar o para odiar. Es una herramienta muy importante, sólo tienes que saber como usarla.



Saludos a todos.

2 comentarios:

4311 dijo...

Cuánta razón tienes amiga mía, yo también pienso que si la música por sí sola, no dice nada, es la letra la que le da su mayor valor. Esta canción de Rosana es la prueba de ello, como otras muchas preciosas que hay.
En este momento se me ocurre una de mi tocayo el “Perales”, gente maravillosa, como lo eres tú.
Besos corazón.

Anónimo dijo...

Muy profundo nena, típico de ti, espero que esa idea tuya de no escribir más aquí se te vaya pronto y sigas posteando cosas como esta,
te quiero cariño